La vida es para vivirla

La vida es para vivirla

miércoles, 9 de enero de 2013

No posponga los cambios

El ingrediente fundamental para alcanzar metas que mejorarán aspectos vitales es la Voluntad y la Intención

La llegada del nuevo año nos llena de optimismo y de nuevas ideas para cambiar algo o comenzar un proyecto desde “Cero”... ¿Y por qué no también podría ser retomar proyectos inconclusos?

Para decidir por donde comenzar hay que hacer una evaluación y explorar cuales aspectos de nuestra vida se pueden mejorar, con decisiones simples y cambios que se pueden integrar a la rutina diaria.

En materia de salud, debemos atender los chequeos anuales, en materia de relaciones, compartir más tiempo valioso con la persona que nos interesa, amigos o familia. En materia de finanzas: planificar, invertir y ahorrar. Es muy importante invertir tiempo en diversión y cambios de aire, es decir compartir, salir, viajar, no importa que sean viajes cortos pero que se cumplan.

Hay que ponerle fechas y metas al plan y no se puede pretender arrancar todo de UNA ..Hay que dosificar las intenciones durante todo el año y también hay que hacer una revisión periódica para reprogramar y ver objetivos cumplidos.

Es bueno e importante hacerlo por escrito, eso le dará un sentido de claridad y formalidad. Si agregamos dibujos o gráficos mejor aún...

¡ Visualice su éxito !

Concrete los objetivos. En lugar de decir quiero perder peso, diga “Caminaré 10 minutos al día, de lunes a viernes “. Los estudios demuestran que uno tarda 8 semanas en fijar un hábito, otros hablan de 21 días, pero hay que trabajar y considerar el tiempo como factor clave para cambiar una aptitud. No es una buena estrategia venir en Enero con prisa, la lentitud con constancia imperan y van más allá de los cambios externos. El verdadero cambio se produce internamente si se manifiesta de forma genuina, es la fuerza verdadera detrás de cualquier transformación.

Aunque suene contradictorio, uno de los asuntos que impiden que muchos asuman como hábitos los cambios logrados, es precisamente la presencia de un hábito anterior. Hay personas que están acostumbradas a vivir en “zona de dificultad”, y cuando logran algo, se boicotean porque no están acostumbradas al cambio, o se aferran a agentes de distracción, prefiriendo volver a la televisión o al computador en vez de salir a caminar o ejercitarse.

Cuando uno manifiesta verbalmente la intención de hacer las cosas, las hace reales y si se comparten podrían tener a su lado un aliado para cumplir estos objetivos o para celebrarlos dentro de un año, así que Hagamos un Mapa Mental sobre nuestros objetivos y metas, qué queremos y qué deseamos…

Por último, el sentido del humor está ligado a la inteligencia. El acto de reír es una buena herramienta para aumentar la autoestima y contribuye a mantener la salud física y mental.



miércoles, 19 de mayo de 2010

Club 2020





Club 2020
En serio… ¡esto va!

Una de las mayores carencias en la vida es la falta de buenos amigos.

Desde hace tiempo, he querido escribir sobre la importancia de reunir un grupo de gente conocida que quiera prepararse para “la edad de oro” con estilo y dignidad, y porqué no, con algo de diversión.

La falta de buenos amigos en cualquier edad, sobre todo en la edad dorada, es una de las mayores carencias de la vida. La mayoría de las personas piensa ahorrar para cuando sea mayor, pero pocos invierten en cultivar amigos y, aunque no se crea, ello va directamente asociado al bienestar personal y a mejorar la salud mental. Es decir, si no le dedicamos tiempo a la salud y si no cuidamos a los amigos, no podremos disfrutar ni compartir con ellos hasta el final...

En términos de inversión, el principal activo en la vida es “La Gente” y la palabra Clave “Comunicación”

El Club 2020 es una iniciativa de participación de una generación, donde la única inversión planteada es cuidarse y "cuidarlos": me refiero a cultivar amigos, invertir tiempo para reunirse, compartir ideas, intercambiar intereses, comer sano, hacer ejercicios, divertirse y, en especial, mantener buenas relaciones con la pareja, la familia y los amigos.

¿Cómo lograrlo? Tan fácil como vivir la vida con naturalidad, sencillez, optimismo y acciones positivas hacia los demás (http://viviangalan.blogspot.com)
Apreciar la vida, cuidar la salud y vivir intensamente cada día, compartiendo a través de la comunicación, la música, los libros, el cine, una pequeña cena para dos, tres o cinco, unas copas de vino, practicar alguna actividad física o deporte y, por supuesto, los viajes. No tienen que ser viajes largos, ni costosos; puede ser tan simple como organizarse para visitar durante un fin de semana una exposición o la iglesia del pueblo vecino. La idea es hacer “plan” para movilizarse y salir de la casa. Al fin y al cabo, habrá más disponibilidad de tiempo, estaremos jubilados y, probablemente, nos quedamos sin nuestros preciados tesoros: los padres y los hijos.

El Club 2020 corresponde a una generación que nació en el periodo de los 20 años transcurridos entre 1945 y 1965, aproximadamente: la era privilegiada donde, con el crecimiento de la tecnología como conductora de valor de los procesos de aprendizaje, más información y, por supuesto, más conocimiento, tuvimos la ventaja de avanzar rápidamente y fuimos afortunados por aprender mediante nuestros propios esfuerzos y sin medios electrónicos, para luego ser atropellados por el abrumador movimiento tecnológico, el cual nos llevó a pasar en muy corto tiempo de la TV en blanco y negro al plasma, del enorme radio de bujías a los celulares, de los grabadores de rieles al VHS y luego al Ipod, de los teléfonos negros de CANTV a Internet. Estoy escribiendo y mientras lo hago la comunicación ya nos alcanzó, mediante dispositivos de comunicación que no existían cuando empecé a escribir esta página.

Hemos tenido la suerte de contar con más información que nuestros padres, menos carencias económicas y más oportunidades de formación que las que ellos tuvieron.

Nuestros queridos hijos, por suerte, consiguieron todo listo. Cuando ellos llegaron ya los esperaba la TV a color, la terrorífica calculadora, el Betamax y el Nintendo. Todo ahí, quizás con un exceso de comodidad. A nosotros nos tocó inventar juegos en el patio, leer en las bibliotecas, hacer los vestidos de las muñecas, investigar, recortar y pegar y, por supuesto, descubrir y crear más.

Todo eso ya pasó y nos da un saldo para entender que los meses transcurren y el tiempo pasa cada vez más rápido. Si, con suerte, logramos llegar a los 80 y pico, son solo 1.000 meses de vida y, visto así, resulta abrumadoramente corto. En resumen, hay que disfrutarlo o, al menos, pasarlo de la mejor forma posible.

Para ubicarlo en un contexto real: “Club 2020” se llama así, como he dicho antes, por esos 20 años entre el 45 y el 65, en los que surge la bella generación de los amigos, hermanos o primos que hoy nos acompañan o nos han acompañado. Quizás resulta paradójico que esos 20 años en los cuales se enmarcan nuestros nacimientos los limiten dos guerras que tampoco vivimos, al menos la mayoría de esta generación: el final de la Segunda Guerra Mundial y de la Guerra de Vietnam son polos importantes de este lapso en el tiempo que significaron grandes cambios sociales.

Para darle un nombre y fecha representativa, debería celebrarse un evento especial, que tendría su momento cumbre en el año 2020, a las 20:20 horas, del 20-02-20. Sería divertido, también, que hubiera por lo menos 20 personas para la fiesta. Y quizás algo temático relativo al “número 20”: 20 postres, 20 platos y 20 tipos de cócteles o bebidas. Se invitarían matrimonios, parejas, viudos y solteros, con la única condición que hagan la inversión en salud desde ¡YA! y cambien los cristales para enfocar la vida de un modo positivo, si es que aún no lo han hecho, y se preparen para la gran fiesta (¡que ya empezó!).

Y ¿por qué el año 2020? Porque correspondería a un momento cumbre para celebrar la inversión que se va a hacer desde ahora, dedicada a los años de oro de los nacidos entre el 45 y el 65: el más joven tendría alrededor de 55 años y los mayores aproximándose a 75. Habría, ciertamente, oportunidad y motivo suficiente para celebrar el poder estar ahí, quizás juntos, planificándolo desde ahora, y también el poder brindar por aquellos que no estuviesen, pues bien es cierto que si quieres ver reír a Dios, cuéntale tus planes.

¡Ojala podamos y tengamos el privilegio de llegar a viejos! Pues la fiesta es solo un artificio para marcar un momento en el tiempo y alcanzar una meta. ¡Ojo! que no significa el final: la celebración no es lo importante, es la preparación que desde ya nos va a llevar 8 años hasta el evento.

De aquí hasta entonces habría que organizar un extenso programa sobre el tema, que es muy amplio. Quizás construir una pagina en Internet con espacios para comentarios de sus miembros, que incluya enlaces con páginas de nutrición, salud, promociones de viaje para la tercera edad, tips de salud y belleza para mayores, libros de interés, intercambio de películas y DVD, yoga, Tai-Chi y clases de sushi o coctelería.

Hay potenciales miembros que al hablar del tema, piensan, fruncen el ceño y preguntan: “¿estás hablando en serio?”… No entienden nada todavía, pero ya quieren anotarse, confían en que de seguro será divertido, pues no hay nada que perder, solo beneficios. Invitados VIP tendremos, por supuesto: es decir, aquellos que nacieron después del 65 o antes del 45, si tenemos la suerte y el privilegio de tenerlos con nosotros en el 2020.
Hemos vivido lo mejor de dos mundos: pasamos del milenio de la máquina de escribir al de las microcomputadoras de bolsillo.

En próximas comunicaciones hablaremos sobre la inversión a realizar. No hay dinero de por medio, solo disfrutar la vida. El esfuerzo debe verse reflejado en el empeño que día a día ponga cada uno en mejorar nuestra salud mental, corporal y espiritual.

!Si al fin y al cabo todos vamos hacia allá, vivámoslo de la mejor manera posible !

martes, 30 de marzo de 2010

LA VIDA ES PARA VIVIRLA


Estilo de vida y disminución de factores de riesgo
Resistencia, Fuerza, Flexibilidad y Equilibrio.

Se trata de cuatro puntos que debemos tomar en cuenta para prolongar nuestra calidad de vida y cuidar el cuerpo, que a fin de cuentas es uno solo para toda la vida. Son como cuatro patas de una mesa, que sustentan nuestra estructura ósea, muscular, cardiopulmonar y nerviosa, constituyendo puntos cardinales que nos orientan para evitar factores de riesgo en la salud y nos ayudan a llegar a la tercera edad en mejor forma y más protegidos, aparte de los beneficios que otorgan al estar asociados para mitigar el stress.


Estas cuatro palabras se la escuché hace ya muchos años a mi querida amiga la Dra. Alexis Pirela, y aunque no es doctora en medicina sino en arquitectura, ha sido un pilar importante en mi inclinación por estos temas, y quizás a ella le debo mi continua tendencia a practicar ejercicios. Desde entonces, esas palabras van implícitas en la rutina de hacer ejercicios, y aunque no en forma dirigida, disciplinada, ni tan rutinaria como me hubiera gustado, se puso en práctica a través de actividades asociadas a la Danza Contemporánea, la Técnica Graham, el Yoga y la Biodanza, entre otras, para entender como ayudar al cuerpo en una mejor constitución estructural y física.

No soy una experta en el tema, porque también soy arquitecto (aunque no doctora), pero mi propia experiencia después de muchos años me da pie para opinar sobre este tema de interés para muchos.

La Resistencia, relativa a todas aquellas actividades asociadas a la actividad cardiopulmonar, como el jogging o trote, caminatas y en sí, todos aquellos ejercicios que estimulen una buena respiración y la circulación, poniendo a tono nuestro corazón de forma apropiada y adecuada a nuestra condición y edad.

La Fuerza, que se ejecuta en actividades asociadas a mejorar nuestra estructura ósea y muscular, como por ejemplo las pesas o el remo.

La Flexibilidad, asociada a aquellos ejercicios que, como la palabra indica, mantienen nuestra elasticidad, proporcionan una postura sana para la columna, principalmente, como eje de nuestro cuerpo, y permiten a nuestros brazos y piernas una flexibilidad a medida que pasan los años y se pierde esa elasticidad que tenemos cuando niños y jóvenes, como por ejemplo, la danza, la natación o la gimnasia.

Y por último, el Equilibrio, aquello que nos permite mantenernos erguidos, centrados, firmes o estables, como por ejemplo, el yoga, el ballet y la bicicleta.
Muchos pensarán que existen varios ejercicios que combinan estas cuatro fortalezas, y es completamente cierto; por ejemplo, el tenis requiere mucha fuerza, resistencia y flexibilidad, al igual que la natación, mientras el Pilates nos proporciona equilibrio y flexibilidad. En resumen, la mayoría combina un poco de cada una y, por lo general, todos los asociados a la pelota demandan estas propiedades (béisbol, futbol, tenis, jugar pelota con los niños).

La idea no es que nos convirtamos en unos fanáticos expertos o dediquemos mucho tiempo a cada deporte, o hagamos todo esto para poder estar en plena forma o sentirnos bien. Pero si tomamos conciencia de lo importante de la combinación de los 4 elementos en la actividad física de forma rutinaria, ello nos ayudaría a mantener y conservar la salud. Y al decir en forma rutinaria debemos incluir esto en nuestra vida cotidiana, aún cuando estemos muy ocupados, o siempre utilizando la excusa de no me gusta o no tengo tiempo para hacer todo eso.

Al menos, se deben combinar en la semana actividades que nos agraden, pues en ningún momento se pretende que todos nademos o trotemos. Cada quien debe ir a su propio ritmo, buscando lo que más le guste. Sería muy recomendable combinar disciplinas que nos ayuden durante el día y cambien la rutina o el sedentarismo, por ejemplo, subir escaleras en el trabajo o en nuestro apartamento, caminar un poco más de lo que estamos acostumbrados, estirarnos al despertar y al acostarnos, recoger cosas del piso observando el trabajo apropiado de las piernas y no la espalda, bailar cuando escuchemos música, hacer giros antes de entrar a la ducha: en pocas palabras, desengrasar las articulaciones y regalarle un homenaje al cuerpo cuando no podamos hacer una rutina de ejercicios, si fuese posible a diario. Que al final del día no nos atrape la poltrona del TV o la computadora sin haber realizado algo por nuestros huesos, músculos, pulmones, corazón y sistema nervioso central, que, repito, son los mismos para una única vida; por supuesto, todo esto debe ir acompañado de una rutina alimentaria y mental, que será mas adelante tema de otro blog.

Que nunca he realizado nada de esto, que no tengo tiempo y me aburre, es la respuesta inmediata de la mayoría después de leer algo de esto, que es tan comentado durante las dos ultimas décadas, aunque cada vez la gente toma conciencia y está más informada. No podemos tampoco pretender que las cosas empiecen y cambien de forma inmediata por arte de magia. Lo que no se ha construido en muchos años, requiere su tiempo, hay que transformar conductas y hacerlo de forma transitoria para poder cambiar y conformar un nuevo hábito, y que sea parte de un estilo de vida.

Hay que entender que si tengo 8 kilos de más, no los voy a rebajar de una vez; a lo mejor, pasaron 8 años para acumularlos, reunirlos, y por eso no me di cuenta.

Nunca es tarde para empezar si la forma como se empieza es determinante y con entusiasmo. Puedo hacerlo solo o buscar ayuda, pero siempre es bueno empezar con un modelo transitorio, como se describe a continuación, ubicándose en qué etapa estoy, y si realmente quiero hacerlo y se desea un cambio.

- Pre-contemplación: Me quedo así y no hago nada. Paso la página.

- Contemplación: Considero un cambio, me gustaría, pero no sé cómo o, nuevamente, la excusa del tiempo.

- Preparación: Sé que requiero un cambio y voy a hacer algo por mí, aunque no sepa cómo, pero lo deseo.

Si decido seguir adelante, tengo que hacer mi propio “Plan de Trabajo”:

Recomiendo libreta en mano para escribir y saber: ¿donde estoy, qué quiero, cuántos años tengo, cuánto peso, cuánto mido, estoy contenta con mi salud, mi apariencia?. ¿Hacia donde voy? ¿para qué hago esto?.

No se trata de una cuestión estética, más bien diría que ética y técnica: en pocas palabras, práctica, y “práctica” en el sentido literal de la palabra, bien sea en el sentido de la facilidad, habilidad o destreza que se pueda tener o no, o de la rutina de practicar (ejercitar, obrar, trabajar y actuar).
Para facilitar el proceso hay que trazarse metas realísticas, sin apuro pero con convicción.

TIPS

•Cambio de conducta para poder obtener resultados; estar claro con lo que se quiere.

•Compromiso consigo mismo, no estoy actuando para nadie.

•Crear un pequeño plan (“Mi Plan”, no el que me recomendó el vecino o leí en una revista): planificar con anterioridad ayuda a organizar el tiempo y sincerarnos con lo que puedo o no puedo hacer. Ese plan debe ser revisado con cierta regularidad y ver si lo estoy cumpliendo. Puede que al cabo de un año lo vea y me ria de él, pero al menos veré qué hice o no hice.

•Crear una pequeña rutina semanal, anotarla, revisarla y analizarla. Y no sentirse mal ni desanimado si no se pudo completar o si falló algún día. Esto no es una competencia, es un aprendizaje.

•Marcar su tiempo, “Tener mi hora”, darse permiso.

•Constancia, una vez que se comienza a cambiar el estilo de vida no se debería parar. Aunque puede detenerse un tiempo, hacer una pausa, y tratar de retomarlo.

•Cuando exista perdida de la rutina de ejercicios, ajustar y compensar con alternativas.

•Alternar el tipo de ejercicio. Recordar los 4 puntos (resistencia, fuerza, flexibilidad y equilibrio) y, preferiblemente, combinar la mayor parte de ellos (si es posible).

•Utilizar música en aquellas actividades que lo permitan. La música que nos gusta nos da un cierto impulso que facilita la actividad y nos energiza para seguir adelante.

•Medir los resultados, pesarse y entender que esto no es un concurso; simplemente, una cuestión de tener una vida más sana y, al ser así, será de seguro algo más larga o con mejor calidad.

•Y por último, aprender de los errores. Si abandona, reflexione, es peor no hacer nada.

♥ Salud es un estado completo de bienestar físico, mental y social, y no solo es ausencia de enfermedad: es un derecho fundamental de toda persona.


♥ Stress es el fenómeno que ocurre cuando una persona percibe que las exigencias impuestas sobre ella superan su capacidad para ser manejadas.