La vida es para vivirla

La vida es para vivirla

martes, 30 de marzo de 2010

LA VIDA ES PARA VIVIRLA


Estilo de vida y disminución de factores de riesgo
Resistencia, Fuerza, Flexibilidad y Equilibrio.

Se trata de cuatro puntos que debemos tomar en cuenta para prolongar nuestra calidad de vida y cuidar el cuerpo, que a fin de cuentas es uno solo para toda la vida. Son como cuatro patas de una mesa, que sustentan nuestra estructura ósea, muscular, cardiopulmonar y nerviosa, constituyendo puntos cardinales que nos orientan para evitar factores de riesgo en la salud y nos ayudan a llegar a la tercera edad en mejor forma y más protegidos, aparte de los beneficios que otorgan al estar asociados para mitigar el stress.


Estas cuatro palabras se la escuché hace ya muchos años a mi querida amiga la Dra. Alexis Pirela, y aunque no es doctora en medicina sino en arquitectura, ha sido un pilar importante en mi inclinación por estos temas, y quizás a ella le debo mi continua tendencia a practicar ejercicios. Desde entonces, esas palabras van implícitas en la rutina de hacer ejercicios, y aunque no en forma dirigida, disciplinada, ni tan rutinaria como me hubiera gustado, se puso en práctica a través de actividades asociadas a la Danza Contemporánea, la Técnica Graham, el Yoga y la Biodanza, entre otras, para entender como ayudar al cuerpo en una mejor constitución estructural y física.

No soy una experta en el tema, porque también soy arquitecto (aunque no doctora), pero mi propia experiencia después de muchos años me da pie para opinar sobre este tema de interés para muchos.

La Resistencia, relativa a todas aquellas actividades asociadas a la actividad cardiopulmonar, como el jogging o trote, caminatas y en sí, todos aquellos ejercicios que estimulen una buena respiración y la circulación, poniendo a tono nuestro corazón de forma apropiada y adecuada a nuestra condición y edad.

La Fuerza, que se ejecuta en actividades asociadas a mejorar nuestra estructura ósea y muscular, como por ejemplo las pesas o el remo.

La Flexibilidad, asociada a aquellos ejercicios que, como la palabra indica, mantienen nuestra elasticidad, proporcionan una postura sana para la columna, principalmente, como eje de nuestro cuerpo, y permiten a nuestros brazos y piernas una flexibilidad a medida que pasan los años y se pierde esa elasticidad que tenemos cuando niños y jóvenes, como por ejemplo, la danza, la natación o la gimnasia.

Y por último, el Equilibrio, aquello que nos permite mantenernos erguidos, centrados, firmes o estables, como por ejemplo, el yoga, el ballet y la bicicleta.
Muchos pensarán que existen varios ejercicios que combinan estas cuatro fortalezas, y es completamente cierto; por ejemplo, el tenis requiere mucha fuerza, resistencia y flexibilidad, al igual que la natación, mientras el Pilates nos proporciona equilibrio y flexibilidad. En resumen, la mayoría combina un poco de cada una y, por lo general, todos los asociados a la pelota demandan estas propiedades (béisbol, futbol, tenis, jugar pelota con los niños).

La idea no es que nos convirtamos en unos fanáticos expertos o dediquemos mucho tiempo a cada deporte, o hagamos todo esto para poder estar en plena forma o sentirnos bien. Pero si tomamos conciencia de lo importante de la combinación de los 4 elementos en la actividad física de forma rutinaria, ello nos ayudaría a mantener y conservar la salud. Y al decir en forma rutinaria debemos incluir esto en nuestra vida cotidiana, aún cuando estemos muy ocupados, o siempre utilizando la excusa de no me gusta o no tengo tiempo para hacer todo eso.

Al menos, se deben combinar en la semana actividades que nos agraden, pues en ningún momento se pretende que todos nademos o trotemos. Cada quien debe ir a su propio ritmo, buscando lo que más le guste. Sería muy recomendable combinar disciplinas que nos ayuden durante el día y cambien la rutina o el sedentarismo, por ejemplo, subir escaleras en el trabajo o en nuestro apartamento, caminar un poco más de lo que estamos acostumbrados, estirarnos al despertar y al acostarnos, recoger cosas del piso observando el trabajo apropiado de las piernas y no la espalda, bailar cuando escuchemos música, hacer giros antes de entrar a la ducha: en pocas palabras, desengrasar las articulaciones y regalarle un homenaje al cuerpo cuando no podamos hacer una rutina de ejercicios, si fuese posible a diario. Que al final del día no nos atrape la poltrona del TV o la computadora sin haber realizado algo por nuestros huesos, músculos, pulmones, corazón y sistema nervioso central, que, repito, son los mismos para una única vida; por supuesto, todo esto debe ir acompañado de una rutina alimentaria y mental, que será mas adelante tema de otro blog.

Que nunca he realizado nada de esto, que no tengo tiempo y me aburre, es la respuesta inmediata de la mayoría después de leer algo de esto, que es tan comentado durante las dos ultimas décadas, aunque cada vez la gente toma conciencia y está más informada. No podemos tampoco pretender que las cosas empiecen y cambien de forma inmediata por arte de magia. Lo que no se ha construido en muchos años, requiere su tiempo, hay que transformar conductas y hacerlo de forma transitoria para poder cambiar y conformar un nuevo hábito, y que sea parte de un estilo de vida.

Hay que entender que si tengo 8 kilos de más, no los voy a rebajar de una vez; a lo mejor, pasaron 8 años para acumularlos, reunirlos, y por eso no me di cuenta.

Nunca es tarde para empezar si la forma como se empieza es determinante y con entusiasmo. Puedo hacerlo solo o buscar ayuda, pero siempre es bueno empezar con un modelo transitorio, como se describe a continuación, ubicándose en qué etapa estoy, y si realmente quiero hacerlo y se desea un cambio.

- Pre-contemplación: Me quedo así y no hago nada. Paso la página.

- Contemplación: Considero un cambio, me gustaría, pero no sé cómo o, nuevamente, la excusa del tiempo.

- Preparación: Sé que requiero un cambio y voy a hacer algo por mí, aunque no sepa cómo, pero lo deseo.

Si decido seguir adelante, tengo que hacer mi propio “Plan de Trabajo”:

Recomiendo libreta en mano para escribir y saber: ¿donde estoy, qué quiero, cuántos años tengo, cuánto peso, cuánto mido, estoy contenta con mi salud, mi apariencia?. ¿Hacia donde voy? ¿para qué hago esto?.

No se trata de una cuestión estética, más bien diría que ética y técnica: en pocas palabras, práctica, y “práctica” en el sentido literal de la palabra, bien sea en el sentido de la facilidad, habilidad o destreza que se pueda tener o no, o de la rutina de practicar (ejercitar, obrar, trabajar y actuar).
Para facilitar el proceso hay que trazarse metas realísticas, sin apuro pero con convicción.

TIPS

•Cambio de conducta para poder obtener resultados; estar claro con lo que se quiere.

•Compromiso consigo mismo, no estoy actuando para nadie.

•Crear un pequeño plan (“Mi Plan”, no el que me recomendó el vecino o leí en una revista): planificar con anterioridad ayuda a organizar el tiempo y sincerarnos con lo que puedo o no puedo hacer. Ese plan debe ser revisado con cierta regularidad y ver si lo estoy cumpliendo. Puede que al cabo de un año lo vea y me ria de él, pero al menos veré qué hice o no hice.

•Crear una pequeña rutina semanal, anotarla, revisarla y analizarla. Y no sentirse mal ni desanimado si no se pudo completar o si falló algún día. Esto no es una competencia, es un aprendizaje.

•Marcar su tiempo, “Tener mi hora”, darse permiso.

•Constancia, una vez que se comienza a cambiar el estilo de vida no se debería parar. Aunque puede detenerse un tiempo, hacer una pausa, y tratar de retomarlo.

•Cuando exista perdida de la rutina de ejercicios, ajustar y compensar con alternativas.

•Alternar el tipo de ejercicio. Recordar los 4 puntos (resistencia, fuerza, flexibilidad y equilibrio) y, preferiblemente, combinar la mayor parte de ellos (si es posible).

•Utilizar música en aquellas actividades que lo permitan. La música que nos gusta nos da un cierto impulso que facilita la actividad y nos energiza para seguir adelante.

•Medir los resultados, pesarse y entender que esto no es un concurso; simplemente, una cuestión de tener una vida más sana y, al ser así, será de seguro algo más larga o con mejor calidad.

•Y por último, aprender de los errores. Si abandona, reflexione, es peor no hacer nada.

♥ Salud es un estado completo de bienestar físico, mental y social, y no solo es ausencia de enfermedad: es un derecho fundamental de toda persona.


♥ Stress es el fenómeno que ocurre cuando una persona percibe que las exigencias impuestas sobre ella superan su capacidad para ser manejadas.






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